¿Qué es la Hipnosis?

En la meditación existen dos procesos simultáneos: uno es la mirada interior, la intensificación de la atención, la canalización de la conciencia para concentrarte exactamente sobre lo que quieres ver. El otro proceso es el abandono, librarte de cualquier pensamiento naciente. Ahí está la verdadera meditación: así es como cortas las ataduras de la mente.

El cerebro puede ser un instrumento capaz de recordar números de teléfono, de resolver problemas de matemáticas o de crear problemas. De esta forma trabaja para el resto del cuerpo, como un tractor. Pero cuando tú no llegas a dejar de pensar en ese problema de matemáticas o en ese número de teléfono, o cuando surgen a pesar de ti pensamientos o recuerdos molestos, ya no es tu cerebro el que trabaja, sino es tu mente la que divaga. Y entonces es cuando te controla: el tractor se ha vuelto loco.

En el libro “El guerrero pacífico” Sócrates decía “Tener una buena postura significa fundirse con la gravedad. Asimismo, mantener una actitud correcta significa fundirse con la vida. Cuando aprendí hipnosis me di cuenta que estaba muy relacionado, solo faltaban herramientas más potentes para completarlo.

La Hipnosis, muy lejos de ser lo que hasta hace un tiempo se pensaba, una pérdida de control donde quedabas sujeto a las órdenes del hipnotista, es una predisposición por parte del cliente/voluntario/paciente a escuchar al profesional que te guía en el proceso.

Es una concentración, focalización en las palabras del guía. Con la hipnosis, pasamos el factor crítico de la mente, este guardián dentro nuestra mente que es como si fuera un castillo que vigila que todo sea racional, que todo tenga sentido. Lo que hacemos de alguna manera, es distraer el guardián para colarnos dentro el castillo y así la mente acepte las sugestiones necesarias para poder ampliar el mapa y crear nuevos contextos adecuados para el cambio deseado. Así pues, la hipnosis no es una forma de sueño de la que cuando salimos no nos acordamos de nada, al contrario, en la mayoría de las ocasiones las personas recuerdan todo perfectamente.

La hipnosis tiene aplicación en los campos de la salud, tanto en la psicología como en la medicina. La evidencia apoya su uso clínico para controlar el dolor, el peso, las adicciones, fobias etc. Desde el psicoanálisis fue un método curativo consistente en la búsqueda de traumas psíquicos de los pacientes bajo estado hipnótico inducido. Es a través de anclajes, o sugestiones, que el terapeuta pide al paciente que abandone sus síntomas o hábitos. Hoy en día, la hipnosis es una disciplina científica muy consolidada.

Sin embargo, la «hipnoterapia», es decir, «tratamientos hipnóticos en una sesión para solucionar problemas» puede no funcionar, pero la hipnosis resulta en la mayoría de los casos muy efectiva. El paciente que está en hipnosis es más receptivo y flexible a modificar su conducta, sus pensamientos y sus creencias, siendo por lo tanto más fácil el cambio terapéutico. Se reduce también el tiempo empleado en conseguir los objetivos de la terapia.